miércoles, 15 de enero de 2014

Empezando el año

En mi casa, la mañana de Año Nuevo sigue pautas estrictas de las que no se libran yernos ni visitantes: tradicional desayuno con Alka Seltzer y concierto en TV que escuchamos sólo por acompañar la Marcha Radetzky dando palmas sin equivocarnos (en mi familia somos así de primarios). Antes veíamos también los saltos de esquí para ver las caídas, pero este año TVE no retransmite el evento y las caídas por radio tienen menos gracia.

Después; traca final gastronómica y etílica con una servidora como celebrante y familia y amigos queridísimos como pueblo de dios. ¡Que él nos coja confesados y nos permita sobrevivir al último polvorón pringoso y al langostino revenido! Amén. Os quiero.


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