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miércoles, 4 de junio de 2014

Silencios

Aunque yo haya estado estos días de mi corazón a mis asuntos, el primero ha permanecido en la escalera, huérfano de palabras y expulsado de un paraíso en el que Eva desertó de manzanas. Y, en mis asuntos, las manos han trajinado salsas, cuajado postres, encandilado asados, pero el aroma no atravesó el zaguán y en mi escalera seguía oliendo tercamente a ausencia. A veces, llamar a las palabras por su nombre resulta un imposible cuajado de haches mudas. Sólo los perros las pronuncian y nos salvan de hablar de tonterías.

Cansancio

Estoy con un cansancio de varias vidas. Ha salido el sol, pero sólo en el cielo. Todas las puertas de mis personajes están cerradas y en la escalera reina un silencio hondo. Sobran tinta y papel si no me habla la voz que necesito y calla. Hoy estaré esperando, esperando sentada en el cuarto peldaño.

viernes, 7 de marzo de 2014

Recordatorio

"Hoy es siempre todavía."
A. Machado
DEP Leopoldo María Panero. Poeta

lunes, 3 de marzo de 2014

miércoles, 19 de febrero de 2014

Ser madre

Yo me inventé el ser madre, me entregué a ello como quien prepara una oposición a corazón abierto. Crecí sin padres y tuve que improvisar, como quien debe preparar un exquisito plato casi sin ingredientes. Y me salvó el amor, un amor tan salvaje y primitivo como el de esas lobas que transportan sus cachorros con los dientes, los mismos con que matan y devoran. Un amor definitivo y terco, un amor que no merma ni en la distancia ni en lo desatento.
Y los hijos se van, y una les facilita el paso y se enfrenta a habitaciones frías donde aún duermen los niños que se quedaron para siempre dentro. Y una pregunta: dónde se fue ese tiempo tan ligero, por qué la vida no crece en mi interior al mismo ritmo. Y ellos no están en este desgranarse de los días y están junto a otros nombres que son su vida ahora, y compartes los pedazos que quedan, los tiempos permitidos, los silencios de tu forma de amar: “abrígate, mi amor, come, duerme, disfruta.:.” Palabras que ahora callas. Y te quedas sin armas , no sabes cómo estar, inventarte otra vez es tán difícil. Y te vuelcas en este tiempo nuevo y te dices: es algo bueno ocuparte de ti, de tus años ganados , de los amigos, del amor maduro. Y lo crees, y lo afirmas con fe de carbonero… Mientras el centro de tu vida llora un vacío en el que suenan huecas las palabras.

miércoles, 15 de enero de 2014

Duda


Han pasado los años contra mí y ahora no sé la vida que me tiene.
Dónde se ocupa el tiempo que me agrieta, en qué lugar ya invisitable para mis pies cansados.

Día gris

 



 



El cielo se desprende de aquello que le sobra y forma charcos en la playa y en mí. Llora la vida unas lágrimas suaves, como de niña muerta y yo quedo asomada al espejo del agua, esperando una imagen más amable. Pero no viene, pero no viene.

Empezando el año

En mi casa, la mañana de Año Nuevo sigue pautas estrictas de las que no se libran yernos ni visitantes: tradicional desayuno con Alka Seltzer y concierto en TV que escuchamos sólo por acompañar la Marcha Radetzky dando palmas sin equivocarnos (en mi familia somos así de primarios). Antes veíamos también los saltos de esquí para ver las caídas, pero este año TVE no retransmite el evento y las caídas por radio tienen menos gracia.

Después; traca final gastronómica y etílica con una servidora como celebrante y familia y amigos queridísimos como pueblo de dios. ¡Que él nos coja confesados y nos permita sobrevivir al último polvorón pringoso y al langostino revenido! Amén. Os quiero.


Año nuevo

El tiempo, cada año, deja una marca más. En el pelo, en la piel, en la memoria. Todo parece ajado y polvoriento y ya no tengo fuerzas para entrar en reformas y limpiezas profundas. Me acomodo a lo viejo: mi sillón y mis chales de color desvahido, mis libros acunados, mis fotos sepia y la taza sin asa.

No me quiero asomar a este catorce incierto. Ya aprendí que no hay nadie, salvo yo, que me libre del miedo y de la angustia que acompaña el vivir.

Y me quedo pequeña ante lo nuevo, temerosa de abrir una caja de días que deberé llenar de esperanzas posibles, de paciencias, de voluntades que no me acompañan, de nuevos gestos para engañar de lado a la rutina.

Hoy me quedo en mi viejo sillón, viendo pasar las nubes y el cansancio de ser.


Hay días...

No sé qué habrá al final del camino, no seguí las señales y decidí guiarme por mi instinto. Hay días en que llueve y la senda se borra y otros en los que el hielo me hace caer y quiebra pequeños huesos que conforman el alma... Sin embargo otros días amanecen espléndidos y el camino se abre como un canto a la vida. Y me paro a escucharlo.

martes, 17 de diciembre de 2013

Buenas días. Mi cuerpo más que descansar parece haber estado luchando contra el Nadie de anoche. He dormido a trancazos, expulsada del sueño a patadas y, en la ducha, me he visto un moratón en la espalda en el que se lee: "TÚ".
(Bajo a la farmacia a comprar Trombocid y a poner una denuncia contra Nadie)
 










 Foto: Chema Madoz

Nadie

Vuelvo de la piscina. Las calles casi vacías y un viento que arremolina las hojas y las hace bailar. Mi cuerpo está cansado y mi mente acelerada. Una sensación de amenaza me acompaña la espalda, un nadie que me sigue y que desaparece si le nombro: Nadie, Nadie. Y es sólo soledad. Buenas noches.

  Fotografía: Mustafa Sabbagh

sábado, 14 de diciembre de 2013

Desánimo

 






¿A cuál de las que soy vestiré hoy? El traje de la felicidad está mojado y a la blusa del ánimo le faltan tres botones. El armario atestado de lo que no me gusta o no me sirve, como la vida.

En blanco

 



Se derramó la noche sobre mí
sin manchar nada.

Direcciones

 




Las escaleras en la noche sólo sirven para subir o para escapar.

Hora de la luz

 





Mañana de domingo.
El día se despereza lento y vacío.
El aire huele a niebla y tinta de periódico.
Es la hora de los perros con dueño
y del encuentro con la luz.

La sombra

Camino bajo el sol de invierno, puede que aceche la tormenta, pero mi sombra queda detrás y la esperanza es más que una palabra.
Buenos días, salgamos a empaparnos de vida.


Milagro

Buenos días. Es mi deseo. Pero hay amaneceres en los que todo duele (menos la sangre, el cabello y las uñas). El cuerpo, un enemigo al que hay que derrotar para que sólo permanezca este pulso que empuja a la hermosura, a darse cuenta de lo que no es visible.

"Mi corazón espera, también hacia la luz y hacia la vida, otro milagro de la primavera". (A.Machado)


Patio de luces

Buenas noches. Asomada al patio observo la luz de las cocinas encendida, el repiqueteo de un tenedor batiendo, una madre que llama a cenar, el olor de la sopa... Y siento haber sido expulsada del paraíso de una infancia, que me es devuelta en estos gestos triviales de la vida.

Islandia

Bueeenos días. Hoy estoy derrotada. Fuera de esta cama andan merodeando los cocodrilos de la información con ganas de arrancarme una pierna en cuanto la asome. Y en este no saber y no saberme, me pasaría el día imaginando que soy islandesa y que estoy en España de vacaciones.